Estudiantes de 2° Medio investigan cómo las plantas mejoran la atención y el aire en la sala de clases

El equipo de investigación escolar EXPLORA, liderado por la docente Ana Aguilar Solar, busca transformar las aulas de alta densidad en espacios más saludables a través del diseño biofílico de bajo costo.

¿Puede la presencia de vegetación dentro de la sala de clases ayudarnos a concentrarnos mejor y respirar un aire más limpio? Esa es la pregunta central que busca responder el equipo de investigación científica escolar EXPLORA, conformado por estudiantes de 2° Medio bajo la guía de la profesora de ciencias Ana Aguilar Solar.

El proyecto, titulado «Aulas Biofílicas: Impacto de un módulo verde frontal en la calidad del aire y la atención escolar», aborda una problemática real y cotidiana: el cansancio y la fatiga mental que experimentan los cursos numerosos hacia el final de la jornada académica.

Para evaluar esta hipótesis de manera rigurosa, los jóvenes científicos diseñaron un experimento metodológico en la misma sala de clases. Utilizando tecnología de precisión —como un sensor NDIR para medir partículas y dióxido de carbono (CO2) en tiempo real— junto con la aplicación de tests cognitivos de atención y encuestas estandarizadas de somnolencia, el equipo comparó el ambiente escolar antes y después de instalar un Módulo Biofílico Ergonómico.

Gracias al valioso apoyo de la comunidad educativa, se reunieron entre 10 y 15 plantas de interior de hojas anchas (como Potos, Espatafilos y Sansevierias), ubicadas estratégicamente sobre el mueble frontal del aula, justo en el campo visual de los 41 estudiantes.

Resultados que sorprenden

Los primeros hallazgos de la investigación han sido sumamente reveladores. Los datos registrados demostraron que, antes de implementar las plantas, el aire de la sala sufría drásticas fluctuaciones y picos críticos de contaminación que superaban los 530 ppm. Sin embargo, tras la llegada del módulo verde, el microclima logró estabilizarse en torno a niveles óptimos (aprox. 300 ppm) durante más del 90% del tiempo, eliminando por completo los aumentos bruscos de saturación.

Esta estabilización ambiental no solo amortigua la pesadez del aire, sino que apoya directamente la Teoría de Restauración de la Atención, permitiendo que el cerebro se recupere del esfuerzo mental continuo.

«Lo más valioso de esta iniciativa es que demuestra cómo, con creatividad, colaboración comunitaria y recursos reciclados, nuestros estudiantes pueden generar ciencia de alto impacto que mejore su propio bienestar y rendimiento diario», destacó la docente Ana Aguilar Solar.

Felicitamos al equipo EXPLORA de 2° Medio por su dedicación, rigor científico y compromiso con la innovación educativa. ¡Mucho éxito en las próximas etapas de su investigación!