El jueves 27, los estudiantes de Séptimo Básico A, participaron en un Concurso de Cuentos de Misterio que, además, combinó elementos de terror y suspenso. La actividad se desarrolló en grupos, donde cada equipo trabajó colaborativamente en la creación de una historia original. El proceso incluyó etapas de lluvia de ideas, planificación narrativa, redacción guiada y revisión entre pares, promoviendo la creatividad y el diálogo entre los integrantes de cada grupo, con el fin de permitir a los estudiantes explorar el género literario desde una experiencia práctica y cercana.
La actividad fue acompañada y fortalecida por el trabajo conjunto del equipo docente. La profesora Paulina Lobos, Profesora Jefe del curso y docente de Lengua y Literatura, guió el proceso de creación literaria, orientando a los estudiantes en el uso de recursos narrativos propios del misterio. El profesor Lautaro Quiroga, docente de Ética y Moral, apoyó la construcción de personajes con profundidad ética y emocional. Por su parte, la profesora Marcela Arriagada, docente diferencial, acompañó la etapa de edición y revisión de los textos, asegurando que cada grupo lograra expresar sus ideas con claridad y coherencia.
La participación de los estudiantes de séptimo A, destacó por su actitud fraterna, el respeto mutuo y la disposición a colaborar en cada etapa del proceso creativo. Del mismo modo, el trabajo articulado entre los docentes fortaleció los valores institucionales de fraternidad y respeto, evidenciando cómo estas virtudes pueden integrarse de manera natural en asignaturas como Lengua y Literatura y Ética y Moral. De esta forma, la instancia no solo permitió desarrollar habilidades de escritura, sino también profundizar en la formación valórica y comunitaria del curso.
La actividad concluyó con una emotiva “Lectura en el bosque”, realizada en los campos deportivos de COEMCO. En este espacio, los estudiantes compartieron con sus compañeros y compañeras sus reflexiones sobre el proceso creativo y leyeron en voz alta sus textos finalizados. El entorno natural, rodeado de árboles y silencio, aportó una atmósfera perfecta para resaltar el misterio y el suspenso presentes en sus relatos, convirtiendo el cierre de la actividad en una experiencia significativa y memorable.